jueves, 27 de abril de 2017

¿Ser o no ser?

Últimamente por diferentes motivos me planteo a menudo en qué mundo vivimos y en la gente que nos rodea, me pregunto por qué el mundo es tan injusto, me pregunto cómo es posible que sucedan ciertas cosas que me parecen inverosímiles, por ejemplo cómo pudo ganar el Brexit en el Reino Unido, cómo pudo ganar Trump en USA, etc...



Y miro a mi alrededor y obtengo la respuesta, vivimos en un mundo de idiotas, de ignorancia, en el que la pereza, la holgazanería, la dejadez, la apatía, la corrupción, la mala educación y un sinfín de cosas más parece que le han ganado la partida a la honradez, al esfuerzo, al trabajo, la tenacidad, la dedicación,la responsabilidad etc… Y entonces me pregunto cómo hemos llegado a esa situación y no tengo respuesta, lo único que consigo al pensarlo es indignarme y cabrearme con el mundo.
No puedo entender cómo en una clase de niños el que aprueba a la primera un examen tiene la misma nota que aquel al que se lo tienen que repetir dos veces porque es un vago, y se pasa la tarde jugando con el móvil, haciendo y subiendo fotos al instagram y pavoneándose de lo pillo que es, que sin hacer nada, sin estudiar y sin esfuerzo va a aprobar el curso.
Tampoco puedo entender que en una clase sea popular el malote de turno y que el inteligente tenga que agachar la cabeza y no pueda decir en alto que ha sacado un 10 por miedo a que le digan empollón.¡Por qué sí, ya  desde pequeños deja de valorarse el esfuerzo y me atrevería a decir que hasta no se inculca!¡Manda narices!

Tampoco puedo entender que en un trabajo en equipo en el que tienes unas responsabilidades que cumplir, no ya contigo mismo sino con los demás, haya gente que pueda “lavarse las manos” y dejar de hacer su parte porque “pasa”, o que deje de hacer su trabajo por otros menesteres más interesantes y luego venga a que le saques las castañas del fuego, ¿qué haces en esa situación? ¿Solucionar la inutilidad de los demás y trabajar el doble o triple o dejas que se “hunda” el proyecto con lo que ello conlleva?¿Qué se piensan que el que trabaja a destajo no tiene nada mejor que hacer?

Lamentablemente llevo ya demasiados días pensando que llega un punto en el que parece que es mejor, ser o parecer tonto, ser el inútil de turno al que le tengan que solucionar los problemas, o “masticarle” las cosas para que las lleve a cabo, ser el que sin hacer nada se lleva la guinda del pastel, ser el que va de espaldas y de bueno y clava la puñalada (con permiso por supuesto) que ser una persona hecha y derecha que se esfuerza y trabaja para lograr metas, por pequeñas que sean. Y por momentos, cuanto más grande es la injusticia pienso a la próxima voy a ser yo la que se “lave las manos”.



¿Y sabéis qué? Qué llega la hora de la verdad y soy incapaz. Algo me impide dejar el trabajo mal hecho o no hacerlo o no mostrar interés por horrible que sea,algo me impide dejar colgados a mis compañeros (aún sabiendo que hay personas que sí lo harán) y ese algo que me amarga la vida por momento, se llama conocimiento y educación.

Y por lo visto le falta a muchas personas, que viven en la ignorancia pero son felices…

“El problema con el mundo es que los estúpidos están seguros de todo y los inteligentes están llenos de dudas” Bertrand Russel

R

Échate Otro

martes, 28 de marzo de 2017

Aniversario

Hemos publicado muchas entradas sobre el paso del tiempo, los años, las decisiones que tomamos a lo largo de nuestra vida, pero esta entrada es especial (siempre pensamos lo mismo cuando escribimos, pero ésta es el doble de especial). ¡Y es que hemos cumplido un año con el blog!

Lo que empezó en una tarde loca de cubatas, y siguió en otra tarde más loca todavía de Febrero de 2016 cumple un año. Aquella tarde cuando decidimos que teníamos que empezar un blog, éramos un mar de dudas que no sabíamos ni diseñar el aspecto, éramos dos amigas con ganas de empezar una aventura y lo que mejor nos vino fue hacer un blog, podríamos haber intentado ser youtubers, hacer paracaidismo o cualquier cosa que se nos hubiera ocurrido, pero llevábamos con el “run run” detrás de la oreja un tiempo y fue un blog por los que nos decantamos ese día y no puedo estar más agradecida.

Aprender a llevar un blog, a ser más o menos constantes, digo más o menos porque hubo una temporada que estuvimos fuera de juego, a ponerte el reto de intentar escribir “algo” para al menos publicar dos entradas al mes, aunque al principio hemos de reconocer que escribíamos sin ton ni son a todas horas, y no supimos dosificarnos para temporadas de menor inspiración o mayor ocupación…, a intentar ordenar ideas para poder transmitirlas con cierto orden, en fin aprender a ser, con nuestras limitaciones, escritoras lo más profesionales posibles.

A lo largo de las publicaciones hemos ido puliendo detalles, que nos han hecho crecer en muchos aspectos. A día de hoy al leer las primeras entradas, nos parecen graciosas, algo desordenadas y hasta algo absurdas y nosotras mismas nos damos cuenta de cómo hemos cambiado y cómo sin darnos cuenta hemos ido aportando nuestro toque personal.


El blog no solo nos ha servido para meternos en el mundillo y contar historietas, nos ha servido para algo mucho más valioso, como decimos en una entrada anterior y repetimos en el párrafo anterior, lo hemos hecho nuestro y lo hemos utilizado como vía de escape, vía de decir lo que pensamos, sentimos sin miedo, vía de expresar libremente aquello que nos ronda por la cabeza, nos preocupa, nos divierte, nos gusta, nos amarga la existencia,etc...Y verdaderamente pensamos que esto que aquí describimos es lo mejor que nos ha dado el blog, que podría resumirse en:


Conocernos a nosotras mismas a través de nuestras entradas, reirnos cómo nos hemos reído al plantear, escribir, publicar cada entrada, alegrarnos por cada comentario recibido y un sinfín de cosas más.

Finalmente desde aquí animamos a cualquiera que quiera escribir a que se regale la oportunidad de empezar porque escribir por placer es una sensación muy agradable. Y si te sientes desdichado, o desencantado con el mundo, adelante esta es una forma muy buena de relajarse, y por todos es sabido que los poetas desgraciados son los mejores.



domingo, 26 de febrero de 2017

Diferentes Perspectivas



Al ver la  imagen anterior, ¿qué os viene a la cabeza?¿qué pensáis a primera vista?. A mí por ejemplo se me ocurren las ideas de: tráfico,atasco, agobio, trabajo, prisas, posiblemente gente enfadada que esté esperando para llegar algún sitio y a la que se le agote la paciencia, seguramente haya ruido, coches que utilizan el claxon, contaminación, conductores de mal genio y un largo etc...

En definitiva toda una serie de adjetivos que perfectamente podrían describir una situación que vivimos a diario, porque ¿quién no va con prisas durante la semana, pensando en todo lo que tiene que hacer y el poco tiempo que tiene, protestando de la ineptitud de algunos trabajadores (unas veces con razón otras veces sin ella), o simplemente quejándose de todo desde que se levanta por la mañana hasta que se va a dormir por la noche?.

Ahora por favor observad ésta otra, y al igual que con la anterior pensad en lo que transmite la foto.
A vosotros no sé, pero a mí, me transmite tranquilidad, me parece ver una ciudad maravillosa, edificios que resaltan en medio de la noche, que quizás ves cada día y no te fijas, un horizonte lleno de edificios con vida, una ciudad en la que dan ganas de pasear con calma, de apreciar los detalles, en definitiva una ciudad en la que disfrutar.


Siendo detallista y teniendo un poco de conocimiento de Madrid, os daréis cuenta que es la misma calle (más o menos) que aparece en la foto del principio de esta entrada. Hay que ver cómo cambia una calle mirándola desde sitios diferentes, o me atrevería a ir más lejos como cambia una ciudad teniendo en cuenta unas cosas u otras


Y es que como cambia cualquier cosa al mirarla desde otro punto de vista diferente,cualquier problema o situación, aquello que a primera vista nos asusta, nos agobia o pensamos que no podemos realizar, al parar y verlo desde otra perspectiva aparecen opciones que antes ni te habías planteado. Ya lo dice el refranero popular español “Todo depende del cristal con que se mire” (cuánta sabiduría en la tradición popular)


Al analizar un problema, sea del tipo que sea, dependiendo de la personalidad de cada uno lo afrontará de una manera muy diferente, aquellas personas que lo analizan en detalle, punto por punto, buscando solución a cada error que aparece, deberían al acabar realizar un ejercicio de repaso global verlo con otros “ojos” e intentar englobar todo, y viceversa aquellas personas que en general tienen una visión global deberían plantearse realizar un ejercicio de análisis en detalle.


Finalmente, lo que me gustaría transmitir con esta entrada es que un problema tiene soluciones distintas aunque el resultado final sea el mismo y que tener en cuenta otros puntos de vista puede ayudarnos en diversas situaciones, y no solo nuestros diferentes puntos de vista si no aquellos de otras personas que nos aconsejan, nos escuchan y ven el mundo de otra manera.


Échate Otro.

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domingo, 22 de enero de 2017

Un día de Septiembre

Nunca olvidaré ese día de Septiembre. Ese día iba a cambiar todo, sin darme cuenta había tomado unas de las decisiones más importantes de mi vida y, a partir de ese día todo iba a cambiar.

Todo empezó muy temprano, con un largo viaje por delante, y con las personas que más me quieren acompañándome en ese viaje. Cuando por fin llegamos al aeropuerto, todos los nervios e inseguridades que pensaba que no tenía aparecieron de golpe, ese fue uno de los momentos más duros; despedirme entre lágrimas, pero esas lágrimas no reflejaban mi verdadero sentimiento, me sentía más viva que nunca, contenta y con muchas ganas de todo lo que venía a partir de ahí.


Era la primera vez que iba a pasar tanto tiempo fuera de mi casa, que no tenía a ningún conocido cerca al que poder echar mano en los malos momentos, que iba a convivir con desconocidos, que me iba a vivir a una ciudad que días antes no sabía ni situar en el mapa y sobre todo que me iba a un país distinto al mío y con el miedo de no saber defenderme tanto como me gustaría con el idioma.


Lo reconozco ha habido días muy duros, siempre recordaré tres días en especial, en los que pensaba tirar la toalla y dejar todo, que lo único que quería era estar en mi casa, con mi gente, pero sabía que ese momento iba a llegar, que lo que tenía que hacer era disfrutar de todos los momentos que me ofrecía esta experiencia, porque hasta de los malos días he aprendido tanto o más que de los buenos.

Nunca me arrepentiré de coger esa oportunidad, me he conocido a mi misma más que en todos estos años atrás, he conocido facetas de mi desconocidas hasta ahora. Me siento muy orgullosa de mi misma, de superar momentos difíciles como sentirme una invitada o una extraña en casa, de vivir entre el desorden (por decirlo suavemente), de saber salir airosa situaciones difíciles, de sentirme una extranjera en muchos momentos, de miradas indiscretas por hablar un idioma distinto en sitios públicos, de vivir independizada económicamente con tu dinero y mirar con lupa cada gasto, de sentir miedo hasta ahora desconocido para mí al vivir en un “pueblo”, de comunicarme con mi gente a través de una pantalla, de sentirme muy lejos en muchos momentos especiales, de sentir que me perdía muchas cosas que estaban pasando en mi ciudad, y otras tantas cosas, que creo que he sabido llevar muy bien, y eso es una de las cosas que más me ha sorprendido de mi misma.
No me he quedado con lo malo de esta experiencia, nunca le he dado importancia, de hecho cuando me preguntan como se me ha dado o como he estado, siempre tengo la misma respuesta: “he tenido mucha suerte”.
Y es verdad, me considero una afortunada, por haber podido tener esta oportunidad, por conocer otro país desde dentro, por comer otras comidas, por andar por otras calles. Pero en especial, por haber conocido a mi gente, que siempre los recordaré de una manera especial, ellos son los que hacían los días más amenos, las primeras personas con las que hablaba al levantarme y las últimas, ellos son los que de verdad te entienden y te comprenden en estas situaciones, ya que las vivian cada día, de hecho hasta un tiempo después de volver aún manteniamos ese contacto sabiendo lo importante que eran los primeros días, ya que todos nos sentíamos un poco descolocados o raros en nuestras respectivas casas. Siempre lo decía, y creo que es verdad, comparaba nuestro día a día con Gran Hermano, nos veíamos todos los días desde bien temprano hasta el fin del día, que muchas veces lo alargabamos de más para no llegar a casa, y eso explicaba tanta unión en tan poco tiempo, con gente que no teníamos nada que ver.

Pero las mejores sensaciones de esta aventura las he experimentado al volver, ahora he sabido lo que de verdad significan los reencuentros, y es que no te das cuenta de lo que echas de menos a las personas hasta que las vuelves a ver en persona, te das cuenta de que todo sigue igual, que quien de verdad te quiere siempre ha estado y estará ahí para ti, de los nervios de volver a casa, de la sensación de ir por tus calles de siempre y verlas igual, de comer comida de tu madre, de encontrarte con gente que no ves desde hace meses,de ver cómo han crecido los pequeños de la familia, de disfrutar de las reuniones con la familia y amigos y en definitiva, de lo que has cambiado. Y si todo esto sucede en Navidad, es más que perfecto.




domingo, 15 de enero de 2017

Vuelta a la Normalidad

Mucho tiempo y muchas cosas han pasado desde nuestra última publicación en nuestro Blog, y hoy leyendo nuestras últimas publicaciones, por allá por Septiembre, tiene gracia que en esas mismas líneas escribiéramos que los comienzos de años se realizan en ese mismo mes, y no en Enero con el comienzo del nuevo año. De hecho hoy estaba decidida a escribir el primer post de 2017 con los propósitos mentales que me he prometido a mi misma realizar, y quería dejar constancia de ellos para autorecordarmelos y hacerme más fácil llevarlos a cabo, pero releyendo nuestras últimas líneas me doy cuenta que no hemos sido capaces de mantener todo lo que nos prometimos en ese mes de cambios.




Ahora, con más de 4 meses de distancia, echando la vista atrás y ya desde la tranquilidad de casa, me doy cuenta de que todo nos ha venido grande, han sido meses de muchos cambios, de dejar atrás a todo lo que nos hacía sentirnos seguras y emprender un nuevo camino por separado, pero no hemos sido capaz de mantener aquello tan nuestro y que nos hacía sentirnos tan liberadas cuando escribíamos en él, aunque diré en nuestro favor que todo lo demás lo hemos cumplido.


No habremos estado a la altura de “nuestro proyecto”, pero os aseguro que hemos crecido en otros aspectos de la vida real, hemos salido ahí fuera y le hemos plantado cara al mundo, nos hemos liado la manta a la cabeza (expresión muy acertada, ya que leí una vez que representaba tomar una decisión y no mirar ni escuchar a tu alrededor), y hemos crecido como personas, hemos madurado, nos hemos dado cuenta de lo que somos capaces de conseguir, y en definitiva diremos que, después de estos meses, incluso algo en nosotras ha cambiado. Y hablo en plural, sí, porque todo este cambio lo hemos experimentado por separado, pero a la vez, lo que ha hecho que a pesar de los kilómetros de distancia nos sintamos muy cerca



Y aquí ponemos punto y seguido en esta aventura, y volvemos con más ganas que nunca de seguir con nuestro Blog, que pronto cumplirá un año. No somos un gran Blog, pero estamos muy agradecidas de cada persona que nos lee y nos aporta su punto de vista en cada entrada. Gracias por estar al otro lado, y nos vemos en la siguiente entrada.

miércoles, 28 de septiembre de 2016

Volver a Empezar

A pocos días de acabar septiembre, tengo que decir que por excelencia Septiembre ha sido y será siempre el mes de la vuelta al cole, tal y como anunció hace ya muchos años el Corte Inglés, el mes de “Volver a empezar”.

Siempre he creído que puedes hacerte una idea de la “madurez” de una persona simplemente estando atento a cuando empieza su año, quiero decir, para las personas trabajadoras los años empiezan en Enero, con el año nuevo, el día 1, sin embargo para niños, estudiantes y “postestudiantes” el año empieza en Septiembre con el nuevo curso, por eso si hablando con alguien se refiere a los años por cursos sabrás que se trata de una persona joven.

Llevaba ya un par de años siendo consciente de que mi vida empezaba en enero, y olvidando aquellos días en los que el verano parecía no pertenecer a ningún año, cuando simplemente eran unos meses en los que no ir al cole y disfrutar para en septiembre volver a empezar el curso, volver a la rutina y empezar por tanto el año.

Pero esta vez, una vez terminado agosto, ha sido completamente diferente, este año mi vida,mi nueva vida ha empezado en septiembre, en el mes de volver a empezar.
Y ya no solo volver a empezar un curso o un trabajo, volver a empezar de cero, lejos de casa, lejos de los amigos y la familia, sin billete de vuelta, lejos de la zona de confort de la que es tan difícil salir. ¡¡Este año me he tomado muy en serio de lo volver a empezar!!.




Los primeros días de comienzo siempre son duros para todos (¡¡sólo hay que ver a los niños de 3 años que empiezan el cole por primera vez!!), es duro verte solo, y tener que dejar atrás la timidez para conocer gente nueva, hay que ser valiente para salir a descubrir todo lo que tu nueva ciudad tiene por ofrecerte, y estas cosas al principio pueden asustar y mucho.

Sí es verdad, que una vez pasan las dos primeras semanas, las cosas ya se ven de otro color, no todo es tan negro y hay mucho mundo nuevo que conocer. Conoces a gente nueva, que tiene en común contigo más cosas de las que a priori puedes pensar, descubres nuevos lugares, vas aprendiendo cosas que antes no sabías,etc… y así casi sin darme cuenta he pasado septiembre, con la ilusión de empezar algo nuevo, con las ganas de aprender todo lo posible, con la energía suficiente para pasear los días de lluvia, etc…




Sin embargo, aún estando lejos de casa, no puedo parar de acordarme de mis amigos, cada día pasa algo que hace que me hace pensar en ellos, tonterías en definitiva que con la magia de whatsapp puedo compartir al instante y hacerlos participe de el día a día, contar lo que has comido o que te cuenten lo que han cenado (sin resultar un pesado) , enviar foto de sitios nuevos que conoces y que sabes que les encantarían, y como no contar anécdotas graciosas que ocurren cuando ya no te encuentras en tu zona habitual. Skype también ayuda a de vez en cuando hablar con la gente que quieres y a no echar tanto de menos lo que hasta hace pocas semanas disfrutabas cada día.

Por eso creo que aunque estés lejos de casa, y empieces una nueva vida, hoy en día no es difícil mantener el contacto con las viejas amistades, las distancias se acortan fácilmente, y aunque hace varios meses escribíamos sobre lo intercomunicados que estamos, siempre hay un lado positivo, en este caso es que podemos seguir en contacto con la gente que no se encuentra cerca.




Además, nunca,nunca,nunca debemos olvidar de dónde venimos, para saber dónde queremos ir.

R

Échate Otro

lunes, 12 de septiembre de 2016

"Hasta pronto"

“Algo se muere en el alma cuando un amigo se va”. ¿Quién no ha cantado esta canción alguna vez? ¿Quién no se lo ha cantado a algún amigo en alguna ocasión? ¿Quién no se ha sentido identificado con estas palabras?

Pues sí, hoy, último día de Agosto (ya primer día de Septiembre, por las horas que son), no me puedo sentir más identificada con esta canción, por suerte nunca he sabido lo que de verdad significan estas palabras hasta estos días. Hoy no solo se termina el verano de forma simbólica, con la llegada de Septiembre, hoy se terminan muchas cosas más, hoy es día de decir “Hasta pronto.”

Sabíamos que el momento de las despedidas iba a llegar, pensábamos que teníamos todo un verano por delante, dos meses enteros, en los que poder disfrutar y aprovecharlos con todos nuestros planes, que aunque mucho de ellos solo se quedasen en una simple idea, solo con planificarlos e imaginarnos haciéndolos ya nos bastaba.

Pero ha llegado el día, en el que la mitad de este proyecto, mi amiga, se va. Se va lejos de su casa, de su familia, de nosotras… y sin billete de vuelta. Son momentos difíciles, en los que te tienes que despedir de todo lo que te rodea, de todo lo que te hace sentirte cómoda, de tu zona de confort… Pero sabes que ha llegado el momento, no es quizás lo que tenías pensado para ti, pero como ya te dije en esa dura semana de decisiones que tuviste que pasar, que nunca vas a estar segura 100%, que las cosas hay que hacerlas, porque siempre se está a tiempo de volver al mismo sitio, pero nunca se van a presentar las mismas oportunidades dos veces.  Y aunque estés haciendo algo que has elegido, no quiere decir que sea fácil, los comienzos siempre son duros, pero recuerda porque estás ahí, que es lo que te ha hecho llegar a este punto, y sigue hacia delante, lo que más queremos es lo que más nos cuesta de conseguir, y nadie nos va a poner las cosas fáciles. Pero yo confío en ti, y en todo lo que eres capaz de conseguir, como ya te dije alguna vez, solo tienes que recordarlo.



Y aquí estoy mientras, escribiéndote un post en nuestro Blog, que hemos prometido seguir llevando en la distancia, porque esto que es tan nuestro, es donde me puedo desahogar después de la despedida que nos has hecho, y pensando que la siguiente que va a seguir tus pasos en unos días soy yo misma, y eso me pone aún más nerviosa, pero a la vez me alegra que hasta en esto coincidamos, aunque eso signifique estar aún más lejos físicamente si cabe, pero nos vamos a entender más que nunca.

Hay muchas formas de sentirse huérfana, yo hoy me siento huérfana de amiga, siento que una parte de mí se ha ido muy lejos, y que no voy a poder verte tanto como quisiera, ya nos hemos dicho todo lo que teníamos que decirnos, y sé que vas a estar mucho más cerca de mí de lo que pienso, solo voy a tener que mirarme el brazo para recordarlo en los momentos bajos, y como bien dice Alejandro Sanz, en una frase que ya hemos hecho nuestra:  “Soy tu Amigo, donde estés…estaré”.



Gracias por tanto R.
G.