domingo, 19 de noviembre de 2017

Destino

¿Crees en el destino? Si es así, ¿eres de los que piensan que está todo escrito y tienes poco poder de decisión en tu vida? o por el contrario, ¿crees que eres tú el dueño de tu propio destino, y el único que puede escribirlo?


A diario salen y entran personas en tu vida, aunque sea de forma superficial; llegan noticias inesperadas que te trastocan tu rutina; vuelven situaciones y personas de tu pasado, para bien o para mal; las cosas que tenías planeadas para ti no salen como esperabas; tu vida no es lo que habías planificado a día de hoy, pero, ¿todo eso está escrito en tu destino?


Cuando de pequeña querías ser médico o profesora, y pensabas que al pasar de los veintitantos años ibas a estar felizmente casada, con tu casa propia, coche y todos los caprichos que te podías imaginar. Sin embargo tu destino ya sabía que ese no era el plan que tenía preparado para ti, que no te iba a poner las cosas tan fáciles y te iba a enseñar lo que cuesta labrarse un futuro, ¿tú podrías haber cambiado este presente que ahora estás viviendo, o no tenías más remedio que dejarte llevar por el camino en el que la vida te iba poniendo?.



Destino eres muy caprichoso, pero ahora sé que las cosas pasan por algo, si en ese momento lo que pensaba que era lo mejor para mí no pudo ser, es porque se que otras cosas nuevas están esperándome, no se si son mejor o peor, para eso hay que vivirlas y estoy dispuesta a ello. Aunque ahora te empeñes en hacer las cosas más difíciles y me hagas volver a revivir situaciones del pasado, pero esta vez, prometo aprender de mis errores y ver qué es lo que debo de hacer con más claridad.


Destino haces que vaya por el camino más largo para conseguir mi meta, y te lo agradezco. Gracias por no dejarme acomodarme, gracias por ponerme las oportunidades delante cuando más las necesito. Tomar las decisiones correctas no es fácil, pero siempre se suele decir que lo que más nos cuesta hacer es aquello que más nos va a beneficiar, que para lo fácil ya habrá tiempo.


Destino no se si existes o no, de hecho nunca me has preocupado, pero de ahora en adelante prometo hacerte más caso, y si las cosas no salen como tenía planeadas miraré el plan B que has preparado para mí, porque confío en que me tienes algo bueno preparado esperándome, solo te pido que no te hagas mucho de rogar.



G.

Échate otro





domingo, 12 de noviembre de 2017

Reflexiones de Domingo por la tarde


Multitud de veces habrás visto u oído, en la televisión, o en la radio, lo habrás leído en redes sociales, nosotras mismas lo llevamos discutiendo en varias entradas o incluso tú mismo te lo habrás dicho en algún momento, que hay que aprovechar la vida al máximo, y vivir el momento, y disfrutar del camino, que no importa lo que piensen los demás, que lo que tenga que ser será y que no merece la pena preocuparse por lo que pudo haber sido o lo que vendrá, que lo cuenta es el aquí y el ahora, es decir el presente. ¿Cuántas veces lo has oído o te lo has repetido a ti mismo?¿Cuántas?


En los últimos días no dejo de repetírmelo, incluso de aconsejarlo  a los demás, pero a la hora de la verdad, a la hora de ponerlo en práctica, soy yo la que no ve cómo hacerlo, y es que ¡qué fácil es decir algo y que difícil cumplirlo!


Está muy bien salir de tu zona de confort, vivir en sitios diferentes conocer gente nueva, aprender de ellos e intentar sacar el máximo partido a la experiencia, sin embargo, ¿qué pasa cuando estás lejos?, cuando estás lejos de tu hogar, lejos de los amigos que te entienden con una sola mirada, ¿qué pasa cuando necesitas a estas personas más que nunca?, ¿qué pasa cuando estás harto de poner buena cara y decir que todo va bien pero en realidad te sientes destrozado por dentro?, ¿qué pasa cuando semidesconocidos o semiconocidos (como queráis verlos) a los que apenas conoces te preguntan, “qué tal”?, ¿qué les respondes? les cuentas toda la verdad, para lo cual tienes que dar miles de explicaciones, o simplemente les dices “todo bien, sin problemas, no te preocupes”.



Pero, ¿cómo se pueden dejar las preocupaciones atrás y vivir el momento? ¿Cómo?

No lo sé.

R

Échate Otro

domingo, 5 de noviembre de 2017

#Microentrada


Se dicen muchas palabras a las personas que cada día ves. Se comparten muchos momentos con todos aquellos que te rodean. Se piensan planes momentáneos, planes para los fin de semanas, y planes más organizados. Y cada día, poco a poco vas conociendo a personas de las que hasta hace poco no sabías de su existencia, personas que día tras día te demuestran si valen la pena o no.

Y cuando por fin, encuentras un sitio en el que encajar, el destino juega contigo y te toca volver a empezar. Salir de tu zona de confort, en la que ni siquiera has pasado un año y volver a empezar, siempre volver a empezar.

Se hacen evaluaciones antes de comenzar una nueva etapa. Se piensa en todo lo que se deja atrás, y en lo mucho que se puede aprender en tan solo unos meses.

También se comienza a echar de menos incluso antes de haberte separado...pero lo que de verdad se hace es mirarse sinceramente antes de decir “hasta pronto”.




Cuánto aprendí de ti en tan poco tiempo.


R

Échate Otro

domingo, 29 de octubre de 2017

Sin rumbo

Viernes, de los últimos del otoño, aunque quien lo diría con este tiempo que está haciendo, pero sí, ya se acerca el invierno o por lo menos en los supermercados ya hay turrones. Y aquí estoy en casa después de un largo día y poniéndome al día de las noticias, y como no, el tema de Cataluña lo colapsa todo.


Nunca me ha gustado la política ni me he interesado por ella, creo que veo demasiadas series americanas y esto me hace desconfiar de toda la clase política, por lo que no voy a entrar a valorar el CÓMO se está realizando todo el proceso independentista.


Pero ahora mismo, siento pena, pena de ver cómo nos están dividiendo a la gente de a pie, como nos están obligando a posicionarnos en un sitio o en otro, a expresar lo que pensamos y a estar en contra de aquellas personas que tienen unas ideas distintas a las nuestras. Mientras los políticos están incendiando a la población con cada paso que dan,  y están consiguiendo que nos radicalicemos, que los independentistas se sientan más catalanes que nunca, y los españoles se sientan más españoles que cuando Iniesta marcó el gol de la final del mundial. Y esto no me gusta, siento vergüenza al ver imágenes de dos ciudadanos de un mismo país peleándose por tener ideas distintas, quemando banderas que tienen tanto significado y tanta historia detrás, insultando a trabajadores del estado simplemente por realizar su trabajo y recibir órdenes, y sobre todo, que está sea la imagen que se está proyectando de España cuando tenemos tantas cosas de las que sentirnos orgullosos.


¿Qué ha pasado? ¿Cómo hemos llegado hasta aquí? No lo sé, pero lo que si se es que esto ya no tiene solución, ya no hay marcha atrás. Hay una gran brecha entre Cataluña y España, incluso dentro de la propia Cataluña, que no creo que se pueda cerrar nunca. Pero lo que si estamos a tiempo, es de frenar este odio de unos contra otros, de hacer las cosas bien y no como dicten un grupo de personas, de respetarnos, de escucharnos y hablar, hablar mucho, hasta que se llegue a un entendimiento, porque incluso en las posiciones más enfrentadas siempre hay un punto intermedio al que se puede llegar, si se quiere.




Hoy es un día triste, triste por llegar hasta donde hemos llegado. Triste por crear problemas cuando la vida ya es demasiado complicado por si sola. Triste por tanta bandera, tanto patriotismo y tanto nacionalismo que no lleva a ninguna parte, todo depende de lo que te hayan ido inculcando desde pequeño, así verás la vida, lo que de verdad importa es lo que has ido amando a lo largo de tu vida: esa montaña de tu pueblo a la que ibas a hacer senderismo de pequeño, el río al que vas todos los veranos de excursión, la playa en la que veraneabas toda tu infancia, aquel bar del sur donde ponen la mejor cerveza, o ese bar del norte donde están los mejores pintxos, las fiestas del pueblo de tus padres a las que nunca faltas, ese museo de la capital, la isla donde te pegaste la mejor de tus vacaciones, los bosques del norte donde te encanta perderte y pasar horas entre tanta naturaleza… España no se puede entender sin cada uno de nosotros, porque España, no son sus políticos, España es sus personas, el trabajador que día a día se levanta con la mejor de las caras, que trabaja para ganar un dinero que le permita costearse la vida, vivir día a día y si es afortunado viajar a lo largo de la geografía española, España son los médicos que con unas condiciones a veces pésimas, escuchan y trabajan para ayudar a los demás, España son los profesores que educan a nuestro hijos, España es el trabajador que trabaja todos los días sin importarle que unos idiotas quieran destruir el país que tanto costó levantar. España es el andaluz que con su salero alegra al resto, el gallego que no se sabe si sube o baja, el madrileño más chulo que un ocho, el vasco que al mal tiempo le pone buena cara, los castellanos orgullosos de ser el granero de Europa, y así un largo etc, con cada una de las comunidades que forman ESPAÑA, en las que se incluye Cataluña.


E incluso triste porque estoy segura que, ayer, hoy y mañana, desde muchas casas, como la mía, hemos tenido muchos pensamientos de los que no estaríamos orgullosos de pensar sobre gente de nuestro mismo país.


Hace unos años se celebraba los 25 años de caída del muro de Berlín, espero que en España no se tenga que celebrar nada parecido. Por favor, seamos sensatos y vamos a dejar de destruirnos los unos a los otros, y a remar todos en la misma dirección, como digo anteriormente, ya hay suficientes problemas y barreras en el mundo como para crear más.

Como diría Mafalda: “Que se pare el mundo que yo me bajo”.



G.

Échate otro.


martes, 24 de octubre de 2017

En busca de la felicidad

¿Conocéis esa sensación de ser Feliz? ¿Sabéis lo que significa ser Feliz? ¿O por el contrario sois de los que malgastais toda vuestra vida buscando la Felicidad?


Creo que nadie es feliz completamente, siempre habrá algún aspecto de tu vida que quieras cambiar o mejorar, somos inconformistas por naturaleza, o cuando todo vaya bien algo hará que no te acostumbres a esa sensación, o simplemente tú mismo te boicotearás, pensando que todo lo bueno no te puede estar pasando a ti, y que algo malo vendrá, sin poder disfrutar del momento que estás viviendo.

Mientras tanto la gente normal, con la que te cruzas cada día por la calle, en el bus, en la cola del supermercado, en el médico… párate un segundo y observa sus caras, cada uno de nosotros vamos absortos en nuestros pensamientos, no observamos a la gente que nos rodea. ¿Dónde queda el saludo de cada mañana cuando te cruzabas al mismo “hombrecillo” de camino a la universidad/trabajo? Estoy segura que esos pensamientos que nos hacen aislarnos de las personas, es también lo que nos hace alejarnos de la felicidad, los problemas cotidianos, a los que nos les vemos solución pero que una vez pasados nos arrepentimos de haber malgastado nuestro tiempo en ellos.

Es momento de dejar de quejarnos por lo que no tenemos o por aquello que vendrá, recuerda que el 90% de tus pensamientos nunca llegan a ocurrir, y disfruta de lo que tienes ahora, de las experiencias que estás viviendo, de la gente que te rodea, simplemente disfruta de ese ratito en el sillón antes de ir a dormir que te sabe a gloria. Aparta todos esos pensamiento negativos de ti, quizás no estés en tu mejor momento, pero quien sabe si lo que nos depara el futuro es mejor o peor,  y algún día eches de menos la vida que estás viviendo ahora.




Deja de buscar la felicidad, deja de esperar que las cosas lleguen, deja de esperar ese momento perfecto, porque lo único que pasa es la vida, y eso amigo mío, eso, no tiene solución.


AHORA es el momento perfecto para crear nuestra propia FELICIDAD.


HOY es momento de decidir ser FELIZ





G

Échate Otro

domingo, 15 de octubre de 2017

El tren de la vida

La vida es eso que pasa cuando vas en tren. La vida es un trayecto por el mundo, con un principio y un final,con transbordos, con paradas, con esperas, con pérdidas, con sorpresas, con alegrías, con sinsabores...La vida son personas que suben y bajan en tu tren, algunas pasan completamente inadvertidas, pero otras te marcan, ya sea para bien o para mal. Y aquellas que lo hacen para bien, dejan una huella en ti, que ni la distancia, ni las adversidades, ni el destino pueden borrar jamás.
La vida es empezar un trayecto nuevo cada día, salir de la rutina, conocer gente nueva, aprender de ellos y tomar caminos diferentes. Subir o bajar del tren de alguien, así es la vida.



Y a veces para subir a un tren nuevo y continuar con tu camino, hay que bajarse del anterior y dejar compañeros atrás, dejar a las personas que más quieres en la estación, deseándote y deseandoles lo mejor con lágrimas en los ojos, porque muchas veces hay billete de ida, ¿pero y el de vuelta?. En esas estaciones, aeropuertos, portales de casas, suceden cosas extraordinarias: los abrazos, besos, despedidas, recibimientos, son de verdad, es decir son auténticos, cargados de sentimientos, porque cuando te despides así, con el corazón latiendo a mil y ojos lacrimosos es porque esa persona es alguien importante, ya sea tu familia, tu novio o tus mejores amigos, personas a las que más temprano que tarde echas de menos, ya sea en un desayuno solitario o en un atardecer en el que te falta algo… Personas que aunque pasen meses sin verlas,sabes que están ahí y cuando te reencuentras no ha pasado el tiempo, esas son las personas que merecen la pena.


La vida es montarte en el tren, ver el paisaje y disfrutar del camino al máximo. Salir de la zona de confort y volver a salir otra vez. Pero sin olvidar jamás de donde vienes.


Buen viaje.





Un amigo nunca está más distante que el alcance de una necesidad.


Os echo de menos.

jueves, 27 de abril de 2017

¿Ser o no ser?

Últimamente por diferentes motivos me planteo a menudo en qué mundo vivimos y en la gente que nos rodea, me pregunto por qué el mundo es tan injusto, me pregunto cómo es posible que sucedan ciertas cosas que me parecen inverosímiles, por ejemplo cómo pudo ganar el Brexit en el Reino Unido, cómo pudo ganar Trump en USA, etc...



Y miro a mi alrededor y obtengo la respuesta, vivimos en un mundo de idiotas, de ignorancia, en el que la pereza, la holgazanería, la dejadez, la apatía, la corrupción, la mala educación y un sinfín de cosas más parece que le han ganado la partida a la honradez, al esfuerzo, al trabajo, la tenacidad, la dedicación,la responsabilidad etc… Y entonces me pregunto cómo hemos llegado a esa situación y no tengo respuesta, lo único que consigo al pensarlo es indignarme y cabrearme con el mundo.
No puedo entender cómo en una clase de niños el que aprueba a la primera un examen tiene la misma nota que aquel al que se lo tienen que repetir dos veces porque es un vago, y se pasa la tarde jugando con el móvil, haciendo y subiendo fotos al instagram y pavoneándose de lo pillo que es, que sin hacer nada, sin estudiar y sin esfuerzo va a aprobar el curso.
Tampoco puedo entender que en una clase sea popular el malote de turno y que el inteligente tenga que agachar la cabeza y no pueda decir en alto que ha sacado un 10 por miedo a que le digan empollón.¡Por qué sí, ya  desde pequeños deja de valorarse el esfuerzo y me atrevería a decir que hasta no se inculca!¡Manda narices!

Tampoco puedo entender que en un trabajo en equipo en el que tienes unas responsabilidades que cumplir, no ya contigo mismo sino con los demás, haya gente que pueda “lavarse las manos” y dejar de hacer su parte porque “pasa”, o que deje de hacer su trabajo por otros menesteres más interesantes y luego venga a que le saques las castañas del fuego, ¿qué haces en esa situación? ¿Solucionar la inutilidad de los demás y trabajar el doble o triple o dejas que se “hunda” el proyecto con lo que ello conlleva?¿Qué se piensan que el que trabaja a destajo no tiene nada mejor que hacer?

Lamentablemente llevo ya demasiados días pensando que llega un punto en el que parece que es mejor, ser o parecer tonto, ser el inútil de turno al que le tengan que solucionar los problemas, o “masticarle” las cosas para que las lleve a cabo, ser el que sin hacer nada se lleva la guinda del pastel, ser el que va de espaldas y de bueno y clava la puñalada (con permiso por supuesto) que ser una persona hecha y derecha que se esfuerza y trabaja para lograr metas, por pequeñas que sean. Y por momentos, cuanto más grande es la injusticia pienso a la próxima voy a ser yo la que se “lave las manos”.



¿Y sabéis qué? Qué llega la hora de la verdad y soy incapaz. Algo me impide dejar el trabajo mal hecho o no hacerlo o no mostrar interés por horrible que sea,algo me impide dejar colgados a mis compañeros (aún sabiendo que hay personas que sí lo harán) y ese algo que me amarga la vida por momento, se llama conocimiento y educación.

Y por lo visto le falta a muchas personas, que viven en la ignorancia pero son felices…

“El problema con el mundo es que los estúpidos están seguros de todo y los inteligentes están llenos de dudas” Bertrand Russel

R

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